sábado, 28 de febrero de 2015

Orinan niños cama por “estrés”

Afecta enuresis hasta un 12% de la población infantil; se define como el acto repetitivo de orinar en forma involuntaria en la cama o en la ropa.



Ciudad Obregón/VM, 28 de febrero.- El Instituto Mexicano del Seguro Social en Sonora, informa que hasta un 12% de la población infantil entre los cinco y diez años padece enuresis, que se    define como el acto repetitivo de orinar en forma involuntaria en la cama o en la ropa.

La nefróloga pediatra, Paulina Reynoso Angüis, explicó que estos episodios pueden llegarse a presentar al menos dos veces por semana, en un periodo mínimo de tres meses consecutivos, lo cual puede provocar estrés al infante al interferir con su actividad social, académica u otro aspecto.  

"Esta incontinencia urinaria se hace de forma intermitente o repetida durante la noche, aunque también puede ser diurna, en niños de seis años se presenta con incidencia del seis al ocho por ciento, a los 10 años se presenta hasta en el 12 por ciento, expuso.

La especialista indicó que según las patologías que engloba, la enuresis se clasifica en primaria y secundaria, ya que las causantes pueden derivar de  alguna función orgánica, o bien, un aspecto psicológico que desató algún    episodio.   

Se considera enuresis primaria en aquellos casos en los cuales la niña o el   niño nunca pudo contener la orina en forma consistente, ya sea por alguna alteración en las vías urinarias o una enfermedad en los riñones que dé esto como resultado.

La enuresis secundaria se presenta cuando la niña o el niño sufre una          recurrencia, después de haber controlado esfínteres por un periodo de seis meses o más y suele asociarse a problemas emocionales como la separación de sus padres, conflictos en el colegio, muerte de algún familiar, entre otros.  

"Es importante que cuando los niños presentan este tipo de síntomas acudan a recibir la atención, la mayoría de los padres tienden a regañar, hay que cuidar mucho la forma en que se reaccione sobre este evento ante la presencia del niño", resaltó.

Si el menor es reprendido cuando le sucede un episodio de esta naturaleza, acentuó, va a tener mayor inseguridad, pues tiende a esconderse por pena o miedo, pero el problema real continuará latente hasta que el infante no reciba tratamiento adecuado. 


"El llamado a los padres es que lleven al menor al médico para éste pueda    determinar las causas, ya que este problema, la mayoría de las veces, los ni-ños por si solos no lo pueden controlar, pues puede ser causado por alguna alteración en sus vías urinarias o riñones", enfatizó.