“Tierra
rica, pueblo pobre”.Refrán
español
Por Juan Roberto Valdez Leyva
Navojoa/VM, 16 de julio.- -“El
espionaje de Estados Unidos sobre México es inaceptable”-dijo el presidente
Peña Nieto con un pie en el estribo del jet que lo llevaría a Sun Valley, Idaho
como observador de la Cumbre de Altas Tecnologías en Telecomunicaciones.
Pero ahí fue
sin la menor disposición de elevar la voz ante los poderosos tiburones yanquis
que históricamente han hecho lo que han querido en territorio nacional.
Corría el año
1822 cuando el gobierno norteamericano comisionó como “enviado especial ”en
tierras aztecas al siniestro Joel Roberts Poinsett lo que obligó a Sir H. G. Ward,
embajador de Gran Bretaña a advertir que “la misión de Poinsett era embrollar a
México en una guerra civil para facilitar por este medio la adquisición por los
Estados Unidos de las provincias al norte del Río Bravo (Texas, Nuevo México y
California).
Bueno, los
ingleses también deseaban lo mismo y dichos propósitos estadounidenses se
vieron cumplidos cuando James Gadsden negoció la venta de la Mesilla, es decir
la adquisición de 78 mil kilómetros cuadrados por la irrisoria cantidad de diez
millones de dólares.
En tiempos
de Juárez la misión de Robert M. McLane fue la de apropiarse de la península de
Baja California aprovechando el desorden provocado por la iglesia y el ejército
para derrocar el gobierno constitucional.
Del
tristemente célebre y no menos perverso es la historia de Henri Lane Wilson
quien maniobró con traidores para asesinar al presidente y vicepresidente en funciones,
Francisco I. Madero y José María Pino Suárez respectivamente e imponer un
gobernante títere como ha sido su tradición.
Mayor
espionaje que este no puede ser posible. Ah!, probablemente el sueño de McLane
se cumpla ahora que Manlio Fabio Beltrones anda promoviendo la venta de
litorales mexicanos a extranjeros.
¿Inaceptable?
Tan
inaceptable como la bola de cónsules y
embajadores mexicanos distribuidos por el orbe y que al parecer sólo le generan
un oneroso gasto a las arcas públicas.
O el
inaceptable despapaye que se cargan en las fuerzas castrenses.
Tan
inaceptable el descenso de la economía cuando el actual gobierno prometió el
sol y las estrellas.
O el
inaceptable despilfarro, mañas y violencia observado en la pasada y “civilizada”
contienda electoral en 14 entidades.
Tan inaceptable
el abandono en que tienen al sistema educativo como la raquítica inversión en
ciencia y tecnología.
O el
inaceptable estado que guardan el ISSSTE o el IMSS.
Tan
inaceptable los estratosféricos sueldos de los “servidores públicos” como el paupérrimo
salario mínimo.
Más que
andar externando condiciones inaceptables externas, siento que la situación interna
que guarda el país debiese ser la prioridad máxima de un gobierno que se precie
ser demócrata, justo y solidario.
De otra
manera, estas si son groserías como bien lo dijo Xóchitl Gálvez: Mira que vivir
en un país rico, retacado de pobres.
Por eso nos
han espiado siempre, para ver que irnos robando ante la aparente complacencia y
complicidad del gobierno y la ignorancia y pasividad de la mayoría.
Ante
injerencias de fuera, sólo queda la soberanía como baluarte.
Buen dìa!
E-mail: juanrobertovl@hotmail.com
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