martes, 29 de noviembre de 2011

Reconocer las Fortalezas de la Familia como Núcleo Primordial

• Se estima que en los próximos años los hogares nucleares sean los de menor crecimiento (1.5%), contra un 3.7% de los hogares unipersonales: CONAPO

El Bitachi/ México.- De acuerdo a cifras del Consejo Nacional de Población (CONAPO), en México 86% del total de hogares monoparentales (solo hay un padre), están encabezados por una mujer; y se estima que cerca de 695 mil jefes de hogar (4.3%) ejercen la paternidad sin el apoyo de una figura materna.

 Incluso, las proyecciones de la CONAPO señalan que en los próximos años los hogares nucleares (con ambos padres) serán los de menor crecimiento con 1.5%, contra un 3.7% de auge de los hogares unipersonales.

Sin duda, estos datos nos pueden reflejar una modificación de la familia, sin embargo, “en estos tiempos habría que recalcar sus fortalezas para reencontrar el valor de este núcleo social”, así lo propone Lucía Cervantes, presidenta del Consejo Nacional de CEFIM (Centro de Estudios y Formación Integral de la Mujer).

Según el sociólogo John Defrain existen ciertas características que hacen que los vínculos familiares sean más fuertes y, por ende, ofrecen claros beneficios para cada uno de sus miembros y para la sociedad, en general. Estas características pueden englobarse en seis dimensiones:

1.- Compromiso entre sus integrantes; 2. Aprecio entre ellos; 3. Buena disposición para compartir un tiempo juntos; 4. Comunicación eficaz; 5. Orientación espiritual; 6. Capacidad para enfrentar una crisis.

En este sentido, el compromiso que se establece se da cuando cada miembro busca el crecimiento y bienestar de los otros; el afecto es la forma de alimentar y acrecentar las relaciones inter-familiares; el pasar tiempo juntos significa compartir momentos en cantidad y calidad con la intención de intercambiar ideas, valores y sentimientos. La comunicación eficaz donde los mensajes son claros y congruentes hace que la dinámica familiar fluya y exista apertura para enfrentar los posibles problemas.

En cuanto a la orientación espiritual, se ha demostrado que hace de las familias, un sitio de mayor salud y bienestar (cualquiera que sea su creencia). Finalmente, la capacidad para hacer frente a una crisis habla de una familia que sabe cómo manejar situaciones de estrés de manera hábil y propositiva. Otros autores también indican que en las familias fortalecidas se alienta la individualidad de cada miembro y hay claridad de los roles y/o funciones.

En sí, el desarrollo de cada una de estas características influye en que la familia se convierta en un entorno de aportaciones o de limitaciones con respecto a la dinámica social, de ahí la importancia por fortalecer las propiedades para lograr que la familia siga siendo una institución de trascendencia, puntualiza Cervantes.