lunes, 21 de febrero de 2011

Focos Rojos en el Gremio Magisterial

Por: Gerardo Castro Ruiz
(Secretario de Proyecciones Salariales del Comité Ejecutivo de la Secc. 28 del SNTE)                       

La Reforma Laboral, la toma de nota del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Educación de México (SITEM) y el Decreto de deducibilidad de las colegiaturas no son hechos aislados, todo esto se suma a la andanada de ataques en contra de la Educación Pública y el carácter unitario del SNTE. Estos hechos tienen un mismo origen, emanan de los mismos intereses que hace años emprendieron una campaña denigrando a nuestra organización sindical y nuestra materia de trabajo, esos intereses que tienen como objetivo común la privatización de la Educación y el debilitamiento del Sindicato más poderoso de Latinoamérica.

Para ejemplificar el favoritismo del actual Presidente de la República hacia la educación privada, hay que recordar que a finales del año pasado el Presidente Calderón regateaba el recurso a la educación pública en la iniciativa del presupuesto de egresos 2011 que presentó al Congreso de la Unión, donde se apreciaba una reducción de 807.8 millones al renglón educativo respecto al 2010  y una reducción  porcentual del PIB del 4% al 3.7 % cuando la recomendación es de una inversión del 8% del PIB. (Recomiendo releer “El PRESUPUESTO EDUCATIVO Y SUS REPERCUSIONES” http://laopiniondegerardocastro.blogspot.com/2011/01/el-presupuesto-educativo-y-sus.html ) lo que obligó a la dirigencia del SNTE a elevar públicamente su exigencia por una mayor inversión a este rubro y a solicitar la solidaridad de los diputados federales con la educación pública y que gracias a esto la propuesta del gobierno federal fue modificada de 218,825.9 millones de pesos a 230,360.4 millones, es decir, se amplió en 11,534.5 respecto de la propuesta original.

Después de ese evidente desdén a la educación pública, ahora Felipe Calderón privilegia a la educación privada con el Decreto presidencial de la deducibilidad de las colegiaturas de educación básica y media superior, pues sin discusión alguna, sin consensos ni contrapesos, de manera fácil, unilateralmente y aprovechando las facultades que la Ley le otorga, regalará aproximadamente 13 mil millones de pesos de los impuestos que mayoritariamente pagamos las clases más pobres en apoyo a la educación de la clase social que menos necesita.

Una de las justificaciones que esgrimen los intereses conservadores, dando según ellos un ejemplo de democracia, es que los padres de familia ahora tendrán la oportunidad de elegir entre mandar a sus hijos a la escuela pública o a la privada. ¿A qué y a cuántos padres de familia se están refiriendo? ¿Acaso no saben que solo quienes tienen con qué pagar dichas colegiaturas mandan a sus hijos a las escuelas privadas? ¿Podrá pagar colegiaturas y esperar un año para que le sean devueltas quienes no tienen o apenas les alcanza para comer? ¿Será ingenuidad o sadismo de Calderón el pensar que con este Decreto millones de pobres van a poder optar por la educación privada?   Al contrario, mientras el gobierno soslaye  la responsabilidad que le mandata el Artículo 3° constitucional y siga postergando la inversión necesaria, el rezago educativo no solo se mantendrá sino que irá en incremento.


Oficialmente se dice que en México, cuatro de cada 10 personas mayores de 15 años están en situación de “rezago educativo”, es decir, que no concluyeron sus estudios de educación básica y se encuentran entre las estadísticas del analfabetismo, o de quienes no terminaron la primaria o la secundaria.

En las últimas dos décadas, el número de mexicanos con capacidades mínimas de educación se incrementó más de 3.6 millones de personas, al pasar de 29.7 millones a 33.4 millones, de los cuales el 44% oscilan entre los 15 y 39 años de edad, 6 millones son analfabetas, 10 millones no terminaron la primaria y 17 millones no terminaron la secundaria. El ciclo escolar anterior se quedaron sin escuela 2 millones 480 mil 900 niños de 3 a 14 años.

Este rezago se concentra principalmente en las clases sociales desprotegidas y no en los más adinerados que son los beneficiados con este Decreto. Se concentra mayoritariamente en las áreas rurales y no en las urbanas que es donde se encuentran las escuelas privadas.

Si estas cifras preocupan, más preocupantes son aún  las condiciones en las que se encuentra la educación pública: Más de 53 mil escuelas no cuentan con agua potable, ocho de cada diez escuelas están en condiciones pésimas, malas o irregulares; el 49 por ciento de las instalaciones sanitarias se encuentran en mal estado y el 55 por ciento del mobiliario, como pizarrones y mesabancos están deteriorados” entre otras necesidades.

A este Decreto presidencial tan aplaudido por los empresarios, por la bancada panista y por los padres de familia del sector privado se opusieron los senadores de PRI, Nueva alianza, PRD, PT y unos cuantos del PAN porque acrecienta fundamentalmente la desigualdad educativa.

Desde luego que Calderón no tuvo que esperar mucho por la respuesta de la dirigencia nacional del SNTE, ese mismo día respondió con la publicación del comunicado número 25 http://www.metroflog.com/formars1/20110215/1?pi=1015499167  “El gran desafío para nuestro país sigue siendo superar la profunda desigualdad educativa que acentúa la inequidad entre grupos sociales y regiones y que, a nivel escolar, se caracteriza por escuelas que lo tienen todo y escuelas que tienen casi nada”Este Decreto además del interés privatizador de Calderón está relacionado de manera directa con el proceso electoral que viviremos en el 2012, pero bueno, pasemos a otro de los puntos.

Aunque ya di mi opinión respecto a la iniciativa de Reforma Laboral que presentó el PAN   http://laopiniondegerardocastro.blogspot.com/2010/08/la-reforma-laboral.html  y en esta ocasión no es mi intención hacer un análisis de cada una de ellas, después de darle una pasada rápida a las iniciativas del PRI y PRD sobre todo en lo que se refiere al contrato colectivo, confirmo que la panista es la que pretende vulnerar severamente  la autonomía y debilitar la vida sindical. Al respecto les dejo dos comentarios:


El PAN propone desaparecer las cuotas sindicales vía nómina para que estas sean aportadas a su representación sindical de manera voluntaria por sus agremiados. Sabemos que sin este procedimiento de la aportación cautiva  sería muy difícil, si no es que imposible, garantizar que los representados cumplan con esa obligación, entonces la jugada más que evidente es empobrecer a los sindicatos para que pierdan funcionalidad y en consecuencia debilitarlos. ¿Podría acaso el PAN y cualquier otro partido político sostener su estructura, sus actividades ordinarias, extraordinarias y las específicas sin los miles de millones de pesos que por ley (A chaleco) se les otorga anualmente de los recursos del pueblo? ¿Estarían de acuerdo que desaparecieran esos apoyos constitucionales y sostenerse de cuotas voluntarias de sus militantes? Por supuesto que no. Esos recursos son los que les dan poder a los organismos políticos, sin ellos no podrían sostener ni siquiera su propia estructura y se desmoronarían. Esto pretenden que suceda con el SNTE.

En otro punto, este mismo partido propone que la elección de dirigentes sea a través del voto universal, secreto y directo como único método. ¿Qué partido político ha adoptado el voto universal como único procedimiento para elegir a sus dirigentes? Ninguno. He visto que el PRD y el PRI han recurrido a esta figura electoral en alguna ocasión pero la mayoría de las veces ha sido a través del método de la democracia representativa, es decir, el voto universal lo mantienen como una figura opcional y no exclusiva. A mí me parece que así debe conservarse en tanto se corra el riesgo de que las elecciones sean intervenidas y definidas por intereses ajenos. Imaginémonos los recursos que desde el gobierno y algunos otros organismos iban a fluir en este momento para decidir una elección de dirigentes en el SNTE que favorezca los intereses privatizadores.

El voto universal directo y secreto para elegir a los dirigentes nacionales del SNTE no existe y  creo que debe establecerse como un procedimiento opcional, no único como dolosamente propone el PAN mientras que en sus procesos internos rehúye este método.
Por último les comento que la toma de nota al Sindicato Independiente de Trabajadores de la Educación de México (SITEM) es una jugada  más  por debilitar al SNTE. Calderón está obsesionado en atacar el carácter unitario del SNTE, quiere dividirlo y restarle poder.

El nuevo sindicato magisterial es una trinchera más del gobierno desde la cual sigue culpando al SNTE de la calidad de la educación. El discurso reiterativo del dirigente de dicho sindicato así lo exhibe, lo que nos indica que obedecen a los intereses calderonistas y son materia dispuesta para cumplir con el objetivo de favorecer la privatización educativa.

El Profesor Fermín Borbón Cota, Secretario General de la Sección 28, entregó a los miembros del Comité Ejecutivo Seccional una relación de la membrecía del SITEM y en ella aparecen solo 38 agremiados. Bueno, aún cuando esos fuesen nada más, la puerta está abierta, hay una insistente invitación a engrosar las filas de ese sindicato y existe el riesgo de que los agremiados al SNTE puedan ser confundidos por falta de una información oportuna. Echemos de nuevo “Un Grito a la Identidad Gremial” http://laopiniondegerardocastro.blogspot.com/2010/12/un-grito-la-identidad-gremial.html

Todos estos hechos son una oportunidad para el gremio magisterial, son retos que tenemos que enfrentar y sobrevivir a ellos, sin duda la pluralidad, la identidad y la unidad magisterial están a prueba, estoy seguro que si la identidad gremial la ponemos por encima de la diversidad ideológica, la unidad se verá fortalecida y los Trabajadores de la Educación pasaremos esta prueba con 10.

Ya la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y las expresiones que conviven en la Sección 28 fijaron su postura de mantenerse en la unidad para poder enfrentar con éxito este reto

Pero también estos hechos nos obligan a hacernos una revisión interna,  una profunda autocrítica para reconocer nuestras debilidades, esas que los intereses ajenos aprovechan para ponernos en jaque. Ese análisis debe derivar en cambios que fortalezcan la identidad, la unidad, la pluralidad, la tolerancia, la democracia y la transparencia entre otros aspectos. Cambios que renueven la tarea sindical y reposicionen al SNTE ante la sociedad.

Punto Aparte.