domingo, 13 de febrero de 2011

En Tiempos de la Alternancia


Por Aureliano R. Candelas

Navojoa (El Bitachi).- En la lona se leía “Programa de Empleo Temporal Emergente”, aunque la escena era idéntica a los eventos campiranos en plena época de campaña electoral, cuando la CNC era la campeona del corporativismo del partido que fundara Plutarco Elías Calles.

Y es que el evento cumplió con las características a las que recurre la clase política antes y después de la alternancia: los camiones, las tortas con soda, el lenguaje jocoso y los retrasos de siempre, pues casi 5 horas tuvieron que esperar los jornaleros para escuchar la “buena nueva”.

El slogan y los colores del programa Para Vivir Mejor cobijaban a Juan Espinoza, funcionario y líder cenecista, quien preocupado exclamaba “se acabaron las tortas”, a las personas que se acercaban a su camioneta cuando el reloj marcaba casi las tres de la tarde.  

Un helicóptero de la Fuerza Area Mexicana trasladó a la comitiva presidida por el gobernador Guillermo Padrés y el secretario de la Sedesol, Heriberto Félix Guerra, quienes ya en tierra constataron los efectos de las heladas en la parcela de don Trinidad Rosas.

A unos metros, otro funcionario del gobierno de Navojoa, Darío Salvador Cárdenas, un poco desilusionado rendía el parte sobre la concentración al delegado de la Sedesol Gustavo de Unanue: “Había como dos mil personas… algunos se fueron porque se cansaron de esperar”.

Los cientos de campesinos que permanecieron en sus sillas,  recibieron como compensación las ocurrencias del alcalde Navojoa, José Abraham Mendívil López, quien puso en práctica los conocimientos que tiene sobre la picardía mexicana.

“En estas tierras del Mayo hubo 6 bajo cero y nos heló la calabaza, el trigo y el maíz, también a algunos se les heló el chile….bueno no a todos y a otras se les heló la papa…pero no a todas”, decía por el micrófono y se festejaba a si mismo con carcajadas.

Después del anuncio de los apoyos que dará el Gobierno Federal para “reverdecer nuevamente a Sonora”, vinieron los aplausos en cascada de quienes siempre son convocados para la foto, mientras los menos se pelean por capitalizar la tragedia para que “siga la yunta andando”.