domingo, 27 de abril de 2014

La Tuburada guarijía y el proyecto de presa denominado Los Pilares o Bicentenario


(Fragmento)


Mesa Colorada/chiltepines.wordpress.com/VM, 27 de abril.- Los pasados viernes 11 y sábado 12 de abril, nos juntamos en Mesa Colorada, invitados por el gobernador Fidencio Leyva Yoquivo, a la celebración “dedicada a los líderes que marcharon antes: José Zazueta, Pablo Cautivo, Lino Leyva y José Ruelas”. La fiesta se desarrolló en santa paz durante dos días, con la afluencia tupida de cerca de 400 gentes, pocas de ellas yoris, en un vaivén donde nunca faltó la comida, la música, la devoción a la tradición y la algarabía.

No al embalse como es ya conocido por la mayoría de nosotros, el pueblo originario macurawe / guarijío de Sonora está siendo amenazado con la pérdida de tierras, recursos y su forma de vida desde finales del año 2010, a causa del proyecto de construcción de la presa llamada Los Pilares/ Bicentenario, localizada cerca de San Bernardo, Álamos. Desde entonces, han sido muchas las acciones ilegales, manipuladoras, violatorias de derechos humanos e intimidatorias que han llevado a cabo los “preseros”, como le dicen los macurawe / guarijío a diversos agentes del gobierno estatal (secretaría de Gobierno, subsecretarías especiales), de diversas instancias (FOSSI, CEA, CEDIS); así como de particulares promotores de la obra, diputados del PAN y del PRI; el Distrito de Riego 38 del Valle del Mayo; la empresa Constructora Canoras y otros contratistas; así mismo, el gobierno municipal de Álamos, además de personas contratadas ex profeso para la desestabilización (guarijíos y yoris, fieles a los intereses de los preseros, en contra de los derechos e intereses colectivos del pueblo macurawe / guarijío). Es una situación que amenaza su sobrevivencia como pueblo, en diferentes escalas de vulnerabilidad, en función de su lugar de residencia. Y es que el proyecto, inaugurado simbólicamente por el gobernador Padrés el 31 de septiembre de 2013, representa el despojo de sus tierras, la pérdida de sus referentes contextuales y con ello, la amenaza a su identidad, con la muerte del río y el fin de la biodiversidad del Mayo. Para los macurawe / guarijío el desplazamiento aparece como la pérdida de algo que no se podrá recuperar, que está siendo “negociado” por algunos traidores a su pueblo, en condiciones injustas y desventajosas.

Don José Romero, el gobernador que se negó a firmarEsta es la situación presente y es motivo de angustia entre la comunidad que se resiste a la presa, que es mayoritaria en las comunidades ejidales y menor entre los grupos de familias de San Bernardo, donde los preseros han logrado convencer a uno de los líderes locales (Don Miguel, de Los Jacales), a la vez que han falsificado la firma que les faltaba (la de Don José Romero Enríquez de la Colonia Macurahui), con el nombramiento ilegal y al vapor de Guadalupe Rodríguez, realizado el día 4 de agosto de 2013. Desde entonces han estado apoyando a este gobernador impuesto de manera totalmente ilegal, con la anuencia de un grupo de seguidores acarreados y manipulados, muchos de los cuales no son guarijíos ni viven en San Bernardo. Las firmas del convenio que “consiguió” el gobierno estatal sobre los derechos de posesión de las tierras de la SPR (Sociedad de Producción Rural) nunca consideraron la situación legal de las tierras que quieren inundar, lo cual representa otra irregularidad más en este proyecto. Tampoco toman en consideración ni parecen preocuparse por las numerosas irregularidades y carencias señaladas por la SEMARNAT al Manifiesto de Impacto Ambiental; aún se desconocen los peritajes arqueológicos del INAH, pero son estudios que no han considerado la opinión de la comunidad, a la que tampoco se le ha consultado de manera libre, previa e informada, a pesar de lo cual se realizan ya diversas obras en el terreno. Nunca fueron respondidos los señalamientos de los guarijíos ni tampoco los de la sociedad civil, quienes nos enfrascamos en señalar el derecho legal nacional e internacional que como pueblo originario de México, o pueblo indígena macurawe/guarijío, tienen los miembros de esta comunidad de saber con certeza en qué consiste este proyecto y de qué manera afecta su territorio, cultura y forma de vida. De hecho, una de las principales demandas no cumplidas ha sido la entrega del proyecto en su versión definitiva, de manera impresa, además de una versión sintética escrita en lengua macurawe/guarijío, así como en solicitar otras garantías que constituyeron la base de los acuerdos firmados por el Gobierno Estatal, municipal, las autoridades guarijías y los asesores de la sociedad civil, el día 12 de noviembre de 2012, en reunión celebrada en Mesa Colorada, Álamos, Sonora, en el proceso fracasado de consulta iniciado por la CDI (Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas).

Puede leer el texto completo en el siguiente link: