jueves, 1 de diciembre de 2011

El biógrafo de los intocables de México

José Martínez es un periodista y escritor incómodo para los poderosos , pues ha desnudado a personajes tan polémicos como Carlos Hank González, Elba Esther Gordillo y, ahora, Carlos Slim

Por Luciano Núñez (*)

El Bitachi/ Cancún, Q. Roo., (Difunet).- Retratar a los personajes de la vida política y empresarial de México fue una tarea no menor que se impuso el periodista y escritor José Martínez, quien acaba de editar su libro Carlos Slim: Los Secretos del Hombre Más Rico del Mundo. Antes, se adentró a la vida de Elba Esther Gordillo y del profesor Hank González, personajes que siguen (ellos o sus descendientes) gravitando en las órbitas del poder y los destinos del país.

Su escrupuloso trabajo de investigación le valió un honroso título: Estados Unidos lo puso entre la lista de los escritores más asediados en el mundo. Por eso también estuvo seis años bajo custodia de la Agencia Federal de Investigación (AFI). No lo dice para alimentar el ego: “El periodista que quiera ser famoso que se dedique al cine o la televisión”, lanza de entrada.

“Esta profesión es para quienes les gusta escribir y están comprometidos con la verdad y el trabajo, eso lo tuve claro siempre”, declara en la Ciudad de México. Directo, sin pelos en la lengua, por momentos mordaz, Martínez destila ácido cuando aborda la política actual y revela los entresijos de las escabrosas vidas de personajes enquistados en la historia contemporánea.

– ¿Cuándo se da cuenta de su profesión como periodista y escritor?

– Desde los 18 años, mientras estudiaba me tocó una transición importante en los medios, yo era un principiante cuando el golpe a Excélsior, aunque trabajaba en la revista Mañana en el 76, por allí pasó una buena generación de periodistas exiliados de Argentina, de Uruguay, de Chile, y allí conocí a varios que me marcaron. Tuve la fortuna de trabajar en el unomásuno, de Manuel Becerra Acosta, aquel periódico que fue muy importante para la izquierda mexicana. Y fui uno de los miembros fundadores de El Financiero en aquellos años.

En El Financiero, Martínez desarrolló varios proyectos, entre ellos, el de corresponsalías, coberturas de política y asuntos especiales que le permitieron conformar su archivo, sus contactos y su biblioteca. Fue en ese ámbito en el que comenzó a trazar sus trabajos sobre personales relevantes; por esos años se adentró al universo del profesor Hank González (fallecido en el año 2001) y de Elba Esther Gordillo.

Pero ya en 1987 había participado en el libro de Carlos Salinas de Gortari, al alimón, con Carlos Ramírez y Alejandro Ramos: Salinas de Gortari, candidato de la Crisis. “Advertíamos quién era (Salinas de Gortari) y qué podía ocurrir. Pasamos cosas difíciles por publicar un libro de uno de los presidentes más terribles en décadas”, recuerda.

Después siguió la investigación sobre Hank González, que se desarrolló por varios años y lo llevó por varios países; Las Enseñanzas del Profesor fue el único libro que se publicó sobre él estando vivo. “Era muy poderoso, intocable”, rememora.

– Dentro de sus personajes retratados, Elba sigue teniendo una gran vigencia en la política mexicana.

– A Elba Esther hubo una época en que nadie la tocaba. Le quise poner al libro: La Maestra Nostra, pero no me dejaron en la editorial (risas). Por la publicación de ese libro (La Maestra: Vida y hechos de Elba Esther Gordillo) sufrí muchas presiones, fue una situación terrible, enfrentarse a la mafia de una mujer muy perversa. Ella era la amante de un líder sindical y llega al poder por instrucciones de Salinas de Gortari. Se fortalece en el gobierno de Fox (Vicente) y Calderón (Felipe). Se manejó siempre con mucha impunidad, y el chiste de esa publicación era abrir un camino; ahora salieron otros libros sobre la maestra.

Mientras Martínez seguía vinculado con los medios, al trabajo sobre Elba Esther le siguieron un par de libros sobre la corrupción durante el gobierno de Vicente Fox Quezada: Corrupción de Estado. Conaliteg-Vamos México. El Peón de la Reina, editado por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y La corrupción foxista en Conaliteg: mar de engaños y testimonio de impunidad. “Fueron publicaciones estando ellos en el poder, lo cual, me dio mucha satisfacción, pero también hubo muchos problemas”.

A raíz de su trabajo, Martínez contó con custodia personal de la AFI por más de seis años, recibió el apoyo de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), del ex secretario federal, Alejandro Gertz Manero (“fue generoso conmigo, quería darme protección”, diría de él), y también de la Procuraduría General de la República (PGR), debido a las fuertes amenazas que recibió por su trabajo de investigación.

Recuerdos de la infancia, influencias.

A su hermano mayor Ismael (ya fallecido), “Pepe”, como lo llaman sus amigos, le debe el haberse metido al maravilloso mundo de los libros, del arte y del cine. “Me llevó de la mano en esa inquietud por ver el arte, me llevó a las primeras exposiciones”, dirá con un tono de voz distinto con el que repetirá cuatro veces la palabra hermano. Por la época que le tocó vivir, afirma que creció bajo la influencia literaria de Julio Cortázar, de Jorge Luis Borges, Vargas Llosa y Gabriel García Márquez, a quienes admira gradualmente en el orden anterior.

También es un apasionado de la Revolución Mexicana y por eso llegó a destinar un alto porcentaje de su sueldo a libros, viajar e investigar; porque aclara, no tiene beca. “Trabajo solo, tuve dos asistentes, pero por la crisis tuve que dejarlos. Ahora me ayuda en algunas cosas un sobrino que está apasionado con la escritura”, cuenta.

– ¿Cómo hacer este trabajo de manera independiente?

– Tardo mucho, porque trabajo con mis propios recursos. Se paga dura la independencia, pero no me puedo quejar, disfruto mucho de mi trabajo, es sagrado. También trabajo dando conferencias (en varios países de América), y participo en una fundación para la libertad de expresión.

– Indudablemente sus libros sobre Slim son los que más se han vendido.

– Los de Slim se han vendido todos, ha sido importante y le gusta a la gente, es muy morbosa: quieren saber cómo hizo su dinero, pero el Ingeniero (como se refiere a Slim) tiene más que dinero, no es fortuito que los intelectuales sean sus amigos, premios Nobel como Vargas Llosa, García Márquez, personalidades como Larry King, Bill Gates, el ex presidente de España Felipe González… pero todos los personajes sobre los que he escrito me han apasionado, sean buenos o malos, me gusta proyectar su imagen.

– De Elba Esther, qué fue lo que más le impactó…

– Elba Esther tiene cosas que me tocaron, una infancia terrible, humillada; pero se convierte en una mujer perversa que nunca podrá explicar el origen de su fortuna.

– Cómo elige a sus personajes…

– Debe ser alguien fuera de serie, Elba Esther es muy poderosa, no hay otra, ni Marta Sahagún. Es una mujer seductora, perversa, terrible; si no, sería difícil que se mantenga desde el 89.

Enemigo público de las lap tops (“las detesto”, aclara. Es de los escriben en PC, a mano, en cuadernos y hasta en servilletas), cuenta que en su casa construyó un pequeño estudio que es su búnker, el universo en el que se aísla para escribir, donde están sus libros, archivos y donde encuentra la soledad para teclear de corrido, a veces, desde que anochece hasta que tiene que llevar a sus hijos a la escuela. Allí, para relajarse acaricia el pelambre de La Peque, una pastor alemán, ya vieja, que recogió de la calle.

Padre de cinco hijos, ya con título de abuelo por su primera nieta, el escritor se autodefine como disciplinado, obsesivo, riguroso y hasta maníaco a la hora del trabajo. “Me gusta el orden”, sintetiza. Pese a que sus libros sobre Slim han vendido miles de ejemplares y son material de consulta en el extranjero, afirma que las regalías no son suficientes para mantener su economía familiar y el desarrollo de sus proyectos: “No puedo vivir de mis libros, tengo que compensarlo con mi trabajo con la academia, con conferencias, proyectos”, aclara. Y para finalizar, revela que cada vez que sale un libro a la calle, lo asaltan las ganas de rehacerlo, de corregirlo, “pero ya no me pertenecen, son de la gente, y generalmente ya estoy trabajando en otro”, cierra.

Recuadros

Fragmentos del libro Carlos Slim: Los Secretos del Hombre Más Rico del Mundo:

“…su padre Julián Slim Haddad – cuenta Carlos Slim – era una persona de carácter cariñoso y de valores muy sólidos, que siempre le brindó a la unión familiar un lugar fundamental en su vida, así logró establecer una grata armonía. A sus hijos les dio una educación basada en valores bien definidos donde tenían prioridad los principios de honradez, sinceridad y una honda preocupación por México. Al fallecer don Julián no sólo les dejó un patrimonio a valores actuales de alrededor de 100 millones de dólares. Su padre, dice Carlos Slim, le dejó, además, muchas enseñanzas…”

“…a los 17 años se matriculó en la Universidad Nacional Autónoma de México donde cursó la carrera de ingeniería. Andes de concluir sus estudios, ya impartía en la misma institución la cátedra de álgebra…”

“…concluidos sus estudios, emprendió un largo viaje por Europa y Estados Unidos… aprovechó su tiempo para sumergirse durante días completos en múltiples lecturas en la Biblioteca de New York Stoch Exchange, donde revisó una buena cantidad de libros y archivos sobre temas financieros, actividad que complementó con sus habituales lecturas de literatura e historia…”

“…En torno a Carlos Slim Helú existe un creciente interés en el mundo entero y provoca críticas, envidias y alabanzas, en especial porque ha roto con los estereotipos de pereza y nada de educación con los que se suele identificar a los mexicanos…”

“…en su juventud su afición a la lectura de la revista Playboy lo nutrió de sus ideas de Getty (Jean Paul), quien decía que había una fórmula segura de alcanzar el éxito financiero: levantarse temprano, trabajar duro y extraer petróleo… Slim siguió al pie de la letra sus postulados como el de Warren Buffett: No vale la pena hacer bien lo que, para empezar, no vale la pena hacer”.

Los presidenciables, según José Martínez

Ante la inminencia del año electoral, se le consulta al escritor José Martínez su opinión sobre los tres candidatos que llegarían a las elecciones en 2012 por el PAN, PRD y el PRI, partidos que ya han movido sus fichas para la contienda. “No me gusta ninguno de los tres”, dice de entrada.

Peña Nieto: “Es el regreso de un grupo mafioso vinculado al estado de México de Hank Rhon, son los viejos grupos del priísmo. Antes la gente estaba hasta el gorro de ellos, pero ahora los extraña, nunca los he votado y he sido crítico de ese proceso. Es el candidato del marketing”.

Andrés Manuel López Obrador: “Tampoco me gustan los fanfarrones, incultos y mesiánicos. Me genera mucha aversión, lo conozco antes de la política y es un oportunista inculto”.

Josefina Vázquez Mota: “Pobrecitos los del PAN, me dan lástima como llegó Fox, Calderón, no tenemos líderes”.

– ¿Qué tipo de líder necesita México?

– Necesitamos alguien que esté comprometido, que ame su país, que se comprometa con la gente, que tenga el valor de darle un golpe de timón para enderezar el país que ha pagado un alto costo de esta partidocracia, los saqueos, Fobaproa, políticas populistas. Tenemos congresos locales incapaces, alcaldes que están rebasados por el narco, en ningún país han matado tantos como en México. Gobernadores que llegan a vivir como virreyes y se enriquecen, presidentes acotados… no soy anarquista, hemos perdido la fe y la confianza en la política, y Carlos Fuentes y Octavio Paz lo han sabido retratar.

“Quintana Roo es tierra de nadie”

La visión de José Martínez sobre Quintana Roo es contundente: “Me preocupa mucho porque es un desastre”. Para respaldar su calificativo, dice que abonan a esto el crecimiento del narcotráfico, la corrupción, la prensa servil al poder. “Por eso necesitamos buenos políticos, buenos periodistas… lo lamentable es que la gente emigra mucho, mucho movimiento genera una falta de arraigo, de identidad”, explica. Eso, afirma el escritor, ha provocado que muchos improvisen en la política, “es tierra de nadie, tierra de conquista. Por eso gente como el “Niño Verde” se enquista y actúa impunemente”, explica.

Sobre el gobernador, Roberto Borge, dice que está mal asesorado. “Creo que es el gobernador más joven del país, con buenas intenciones, pero creo que le falta ejercer su liderazgo: sucumbe ante la crítica, cuando los medios lo acusan se descontrola”, afirma. “Ojalá puedan los quintanarroenses presionar para que le cumplan a uno de los estados más ricos del país, bellísimo, que ha tenido la mala suerte de tener malos gobernantes”.

Para el periodista, hace falta una generación de políticos jóvenes que no se contaminen. “Falta una refundación, necesitamos que vuelva la confianza en las instituciones, la decencia política, pero es un problema de cultura, de educación, donde hay poca inversión”, subraya.

(*) Revista Luces del Siglo / Cancún