jueves, 10 de noviembre de 2011

Pensándolo Bien: Los libros.

“Los libros nos enseñan a pensar y el pensamiento nos hará libres”                   

Por Juan Roberto Valdez Lwyva.

Ir por un doce: $150.00

Salir 4 miembros de la familia a cenar a la calle: $ 200.00

En un restaurante módico: 400.00

Celebrar un cumpleaños: $ 2,000.00

Un regalo colectivo: De $200.00 a $500.00

Fiestas patronales: $1,000.00

Un antro: $500.00

Claro, estoy calculando presupuestos mínimos, porque seguramente personas de mejores estratos sociales tirarán la casa por la ventana en cada uno de estos eventos.

Un libro infantil: Desde $29.00

Un libro juvenil: Desde  $42.00

Un clásico: Desde $26.00

Un libro de socio-política: Desde $109:00

No obstante este pequeño comparativo sobre gastos sociales de una familia pequeña y con ingresos medio regulares, las estadísticas nos dicen que somos un país que no lee lo suficiente a pesar de la factibilidad de algunos títulos y su precio.

¿Falta de cultura? ¿De costumbre? ¿Prisioneros de la Taravisión y la mayoría de sus vomitivos programas? ¿Atrapados por la criminal mercadotecnia que sin el menor asomo de ética seduce a nuestros niños y jóvenes? ¿Desinterés de la sociedad adulta? ¿Del gobierno? ¿Del Sistema Educativo actual?

Usted como siempre, tendrá la mejor apreciación estimado lector.

Lo cierto es que las evidencias de una mejor calidad de vida y la enorme influencia que tienen las poblaciones lectoras sobre sus gobiernos, están a la vista.

Ejemplos:

Suecia, Finlandia, Japón, Luxemburgo, Dinamarca, Holanda y Alemania o Estados Unidos, Colombia y Brasil por citar algunos.

Hace 32 años siendo Presidente de México el tristemente célebre José López Portillo, firmó el Decreto para que en lo sucesivo, cada 12 de Noviembre se celebrara El Día Nacional del Libro.

Ya sabe usted: Festejos a lo grande, inauguración de alguna biblioteca, fotos y más fotos de los jilgueros oficiales de siempre, magnificando la decisión del jeque en turno y haciendo coincidir la fecha con la del nacimiento de la religiosa y escritora novohispana Sor Juana Inés de la Cruz, cuyo verdadero nombre era Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana quien vio la primera luz en 1651.

Han pasado muchos años de dicho determinación presidencial y muchos de aquellos niños que nacieron entonces, aún no se pueden explicar la debacle generalizada que produjeron los gobiernos sub-siguientes de aquél que prometió defender al peso como un perro y dijo que nos preparáramos para administrar la abundancia.

Y tampoco son lectores en su mayoría.

Pasaron también los oscuros sexenios de Miguel de la Madrid Hurtado, del nefasto Carlos Salinas de Gortari, de Ernesto Zedillo Ponce de León, de Vicente Fox Quezada, hasta llegar al de Felipe Calderón Hinojoza y el final del túnel no se vislumbra.

Por lo que cobra vigencia el extraordinario pensamiento de La Décima Musa quien dijera: La más brillante de las apariencias, puede cubrir las más vulgares realidades.

Finalmente y en un intento de remontar el nivel educativo  y cultural en el que nos encontramos, bien valdría la pena leer, estudiar un extra; no para saber más sino para ignorar menos. Ignorar menos de lo que sucede en nuestra patria y juntos buscar soluciones.

¡Ah! Nuestro Círculo de Lectura ya cumplió un año trabajando en este ejercicio tan bonito con niños, jóvenes y adultos que así lo han deseado.

Los seguiremos esperando todos los sábados de diez a doce de la mañana en El Museo Regional del Mayo “Lombardo Ríos Ramírez” de Navojoa.

Buen día.

Correo: juanrobertovl@hotmail.com