miércoles, 10 de agosto de 2011

Partidos Políticos y Desarrollo.


Una vez, otra vez, otra vez. Me dijeron: No busques. Nada se te ha perdido. Y los he visto desde lejos ocultar lo que se han robado y reír a carcajadas”. Rosario Castellanos, poetisa mexicana, 1925-1974.

Por Juan Roberto Valdez Leyva              

El Bitachi/ Navojoa.- “La democracia y la justicia social constituyen nuestra fuerza histórica y nuestra razón de ser”, reza en la 5ª. Declaración de Principios del Partido Revolucionario Institucional, fundado en 1929.

Sin embargo, después de gobernar ininterrumpidamente al país durante 71 años, el 1de diciembre del 2000, entregó un saldo de 40 millones de pobres, una corrupción generalizada, descomposición social, un nefasto sindicalismo corporativo, monopolios inconcebibles, dos Poderes como el Legislativo y Judicial postrados al Presidente en turno y una impunidad como forma de vida oficial.

“Centramos nuestro pensamiento y acción en la primacía del ser humano” explica el Partido Acción Nacional cuya fundación data de 1939; no obstante, la discriminación y la desigualdad de oportunidades por cuestiones de sexo, edad, capacidades diferentes, etnias, creencias religiosas, preferencia partidista, nivel económico o cualquier otra, siguen siendo el pan nuestro de cada día.

El Partido de la Revolución Democrática declara desde 1989 que “se ha constituido por hombres y mujeres iguales y libres dispuestos a luchar por la República, por los principios constitucionales, la libertad, la razón, la tolerancia, la justicia, la equidad y la legalidad; aunque en la práctica tantas tribus con sus propias ambiciones internas lo tengan sumamente debilitado.

El Partido del Trabajo sostiene que “lucha por una sociedad justa, equitativa y democrática basada en el trabajo, en la tecnología y en el uso racional de los recursos naturales”, seguramente para cumplir esas ideas lo liderea desde 1990 el de Aguascalientes Alberto Anaya Gutiérrez, quien por cierto ha sido diputado federal, senador y coordinador del grupo parlamentario de este organismo político.

El Partido Verde Ecologista de México es una organización ecologista- política interesada fundamentalmente en el cuidado y conservación de la naturaleza y el medio ambiente, aunque contradictoria y electoreramente propone la pena de muerte para las personas que se dedican al secuestro. Desde su fundación en 1986 lo ha dirigido la familia González Torres, distinguiéndose en este clan Emilio “El Niño Verde.”


“Ser la alternativa de los ciudadanos que haga realidad sus demandas y aspiraciones” expresa el Partido Convergencia fundado en 1999, ahora conocido como Movimiento Ciudadano que en su anteproyecto de su Declaración de Principios argumenta defender los derechos de todos y reconstruir una nación auténticamente democrática,  incluyente y soberana.

“Nos comprometemos a dignificar la política de México” declara ufano el Partido Nueva Alianza, aunque su creadora en el 2005 no sea precisamente un ejemplo en democracia y transparencia sindical.

Han existido desde luego otros partidos políticos, pero éstos son los que actualmente tienen registro y vigencia ante el Instituto Federal Electoral.

Aquí surgen varias interrogantes:

 ¿Cómo es que teniendo tan sublimes propósitos no logran los partidos coincidir en un verdadero proyecto de nación?

¿Existirá acaso uno o varios partidos que fomenten la ingobernabilidad que padecemos? Si así fuera ¡Qué mezquinos!

¿No les interesa a los partidos ser garantes de la soberanía y la seguridad nacional?

¿Estarán comprometidos los partidos en proteger la economía del país?

Si todos hablan de combatir la pobreza, ¿Por qué ésta va en aumento?

¿Por qué abren las puertas al extranjero para explotar nuestros recursos naturales?

¿Se les dificulta deveras impulsar mejores servicios educativos y de salud?

¿O les conviene más tener un pueblo ignorante y enfermo?

Seguramente usted tiene más dudas y preguntas sobre el desempeño político de los partidos y sus personajes estimado lector.

Yo sólo aboné algunas consideraciones que bien valen la pena reflexionar e ir desterrando de la colectividad social, esa idea que daña y que taladra: “Partidos y elecciones, cueva de ladrones.”

Claro, hay excepciones y seguramente con una mayor y decidida participación social, habrá más excepciones positivas para el país.

Buen día.

Correo: juanrobertovl@hotmail.com