jueves, 23 de junio de 2011

¿Y la justicia apá?


“Muchos de ellos, por complacer a tiranos, por un puñado de monedas, o por cohecho o soborno, están traicionando y derramando la sangre de sus hermano”. Emiliano Zapata, 1879-1919, revolucionario mexicano.

Por Juan Roberto Valdez Leyva                        

El Bitachi/ Navojoa.- ¡Oh!... ¡están frenando el desarrollo del país!- comentan desilusionados mis amigos universitarios que no le encuentran sentido a tantos desvelos, esfuerzos y sacrificios para estudiar, si al concluir sus carreras no pueden colocarse en un empleo que les permita satisfacer sus necesidades de alimentación, casa, vestido, salud y labrar un proyecto de vida.

Y esa desesperanza en el futuro de tantos jóvenes, también es ausencia de justicia, tal como lo son los trágicos acontecimientos que a lo largo de la historia de México, han ensombrecido el ambiente social y político.

¿Cuáles?

Permítame estimado lector presentarle una pequeña remembranza de diferentes momentos históricos de la Nación y donde en la mayor parte de los casos brilló por su ausencia la aplicación irrestricta y expedita de la justicia.

Recordemos el vil asesinato del presidente Madero y su vice-presidente Pino Suárez, perpetrado un 22 de febrero de 1913, en un ambiente de mezquina lucha por el poder y la férrea defensa del Sufragio Efectivo, No Reelección.

Cayeron de igual forma los hermanos Serdán un 18 de noviembre de 1910 en Puebla, así como Emiliano Zapata un 10 de abril de 1919 en la hacienda de Chinameca, acribillado por manos traidoras.

Por un ideal democrático cayeron ametrallados un 3 de octubre de 1927,  Francisco R. Serrano y 14 de sus colaboradores de su campaña presidencial en Huitzilac, estado de Morelos. El adversario era el general Obregón, mismo que después caería mortalmente herido en el restaurant La Bombilla, el 17 de julio de 1928.

Luego en Parral, Chihuahua, Francisco Villa nunca escuchó las voces que lo alertaban de esa cobarde emboscada donde cayó también acribillado el 20 de julio de 1923.

Carlos Madrazo, aquél que intentara democratizar un partido de estado como era el PRI, murió cuando misteriosamente se desplomó el avión en que volaba un 4 de junio de 1969.

Era el 23 de mayo de 1962 cuando el líder Rubén Jaramillo, su esposa embarazada y tres de sus hijos cayeron abatidos en Xochicalco.

2 de octubre de 1968, matanza de estudiantes en Tlatelolco.

10 de junio de 1971, la masacre del jueves de corpus, donde una manifestación estudiantil, fue violentamente reprimida a balazos.

23 de marzo de 1994, cae bajo las balas el candidato a la presidencia Luis Donaldo Colosio.  Más recientemente, un 28 de junio del 2010, el candidato al gobierno de Tamaulipas Rodolfo Torre Cantú y el ex gobernador de Colima, Jesús Silverio Cavazos, el 21 de noviembre del 2010 también.

Acteal, Chiapas y la matanza de 45 indígenas el 22 de diciembre de 1997.

Aguas Blancas, Guerrero y la masacre de 17 campesinos  un 28 de junio de 1995.

También cayó abatido el político José Francisco Ruiz Massieu un 28 de septiembre de 1994, igual que el cardenal Posadas Ocampo un 24 de mayo de 1993.

Digna Ochoa, defensora de los Derechos Humanos, caída el 19 de octubre del 2001.

Las muertas de Juárez

La guardería ABC y la muerte por incendio de 49 niños aquél fatídico 5 de junio del 2009.

El líder Margarito Montes Parra asesinado junto con su esposa, dos hijos y nueve acompañantes, un 31 de octubre del 2009.

Y una larga lista de empresarios, soldados, periodistas, modestos servidores públicos, policías estatales, municipales federales, hombres mujeres y niños que sin deberla ni temerla o en el cumplimiento de su deber, han caído en el fuego cruzado y a los que desafortunadamente se les ha etiquetado como daños colaterales.

Pero no basta con esa etiqueta. Es más: Resulta ofensiva, como también ofende que sus desapariciones no han sido debidamente aclaradas y que en la mayoría de los casos, la procuración y administración de justicia ha quedado a deber.

¡Justicia!

¿Dónde estás?

¿Será que estás secuestrada?

El Poder Legislativo está obligado a responder.

Buen día.