miércoles, 4 de mayo de 2011

Entre bodas reales, beatificaciones y conspiraciones te veas…

Pensándolo bien

Por Juan Roberto Valdez                                                                                

“La razón de Estado no se ha de oponer al estado de la razón.”
Carlos I de España y V de Alemania, 1500-1558.

El Bitachi/Navojoa.- Finalizaba el mes de abril y millones de mexicanos se arremolinaban frente a sus televisores en un intento de olvidar el grave deterioro que han causado las políticas neoliberales, ante la complacencia de los líderes charros y el Poder Legislativo, para ver el fastuoso enlace matrimonial del príncipe Guillermo y Kate, de la rancia y desfasada monarquía inglesa.

- ¡Aayy!_ suspiraban varios corazones, que por un momento no quisieron saber nada del galopante desempleo, los bajos salarios, la explotación laboral, los empleos temporales, los contratos por determinado tiempo, la pérdida de seguridad social y los outsourcing que aunque ilegales, son el pan nuestro de cada día.

Pero bueno, esa es la función de las taravisoras: Mostrar con precisión milimétrica eventos como esa dizque boda real que junto a la aberrante programación que transmite, solo sirven para enajenar, adormecer y desviar la atención de un público que en un alto porcentaje, no se distingue precisamente por su capacidad de análisis y reflexión, dicho con todo respeto.

Con esa misma precisión de mostrar tontadas, me gustaría que los monopolios televiseros mostraran la corrupción e impunidad rampante de la sub clase política que nos desgobierna y se dedicara democráticamente a generar opinión pública, en vez de la opinión política que solo conviene a sus intereses.
Pero no, pareciera que en vez de que estos entes monopólicos estén sujetos al gobierno, es el gobierno quien se encuentra postrado ante ellos.

Desgraciadamente para el desarrollo democrático del país.

Dichos emporios irían más lejos: Transmitir en vivo y a todo color la visita del presidente Felipe Calderón a la sede de la iglesia católica en Roma para ser testigo del rito de beatificación del extinto papa Juan Pablo II, valiéndole un soberano cacahuate el ordenamiento constitucional que prometió cumplir y hacer cumplir, en aquella precipitada y accidentada toma de posesión.

¿Qué dice la Constitución sobre el principio histórico de la separación del Estado y las Iglesias?
Artículo 130:

B) Las autoridades no intervendrán en la vida interna de las asociaciones religiosas.

La ley es muy clara y precisa, así que de ninguna manera es válida la razón que argumentó la Secretaría de Relaciones Exteriores ante los senadores, al expresar que la presencia del presidente Calderón en la santa sede era “un gesto significativo para fortalecer los vínculos entre México y el Vaticano.”

¡Ah! Entonces que mejor se olvide de gobernar para todos los mexicanos y sus individualidades de creencia y fe y también intervenga en los ceremoniales propios de las iglesias hinduistas, budistas, krihsnas, judías, cristianas, ortodoxas, luteranas, anglicanas, presbiterianas, metodistas, bautistas, del ejército de salvación, pentecostés, adventistas, de los santos de los últimos días más conocidos como mormones, testigos de Jehová e islámicas que también tienen sus templos o centros de reunión en suelo mexicano y que en total suman alrededor de 6,380 asociaciones religiosas.

Cierto: La iglesia católica, apostólica y romana tiene mayor membrecía, pero eso no da derecho, ni al presidente ni a nadie, a cumplir con una y menospreciar a otras.

Mucho menos destinar recursos públicos a alguna asociación religiosa en particular y que al rato le cobren la factura pidiendo que exijan a sus fieles votar por equis partido o candidato.
Imparcialidad presidente.
Imparcialidad funcionarios.

Por eso, otro apartado del artículo constitucional en cuestión señala:

E) Los ministros no podrán asociarse con fines políticos ni realizar proselitismo a favor o en contra de candidato, partido o asociación política.

No obstante, ahí andan sueltos, aprovechando sus actos de culto para expresar sus inclinaciones electoreras, como el vocero de la Arquidiócesis Primada de México, Hugo Valdemar, interviniendo en temas políticos del país e ignorando lo que según Jesús dijo sabiamente: “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.”

Esto me hace recordar a don Belisario Domínguez que en aquél enérgico discurso contra el usurpador Victoriano Huerta exclamaba: ¡Cumpla el Senado con sus obligaciones y la Patria estará salvada!...de estos desaguisados y de otros males peores.

- Matamos a Osama Bin Laden y tiramos su cadáver al mar_ declaró Barack Obama, presidente de los Estados Unidos.

Mmmh…se parece a la historia del chupacabras en tiempos de Salinas o a la historia de los balseros de Tepic.

Les deseo un saludable y buen día.