miércoles, 16 de marzo de 2011

Rafaela Rodríguez llega a Etchojoa

Por Arnoldo Ramírez de los Reyes

El Bitachi, Etchojoa. Un torrente de sangre dio fuerza a su corazón e iluminó su cerebro.

La abnegación de una madre  y la entrega de una maestra,  se juntaron en una sola persona para  escribir la historia más hermosa de la humanidad.

A Rafaela Rodríguez Sanders  la equiparo a un Jesús García  Corona, a Loreto Encinas de Avilés,  la alamense que en Guaymas  defendió su tierra  ante la acechanza francesa;  al indio Francisco Javier que en Caborca también se olvidó de sí mismo para  entregarse por los otros defendiendo la soberanía de su Estado.

Los héroes “blancos”,  como les decimos, a quienes sólo empuñaron las armas del  corazón generoso, llegan  para quedarse en el recuerdo de sus pueblos.

Me parece  ver  la silueta  ligera de una maestra,  lanzándose sobre las aguas  para arrancar de la tragedia  a  unas niñas, hoy  madres de familia. Imagino ver   a un pueblo  herido  por tan gran  pérdida humana, una niña y una maestra llevadas por las aguas.

Cada  vez que paso por esta calle  viene a mi memoria  ese acto heroico que un 14 de marzo de 1954 estremeció de  dolor a todo un pueblo.

Platico con  gente longeva  de Etchojoa, y con  sobrevivientes de esa tragedia, me acerco a familiares de  la hoy llamada “Mártir de Etchojoa”, y me ha quedado claro que  Rafaela Rodríguez Sanders personifica a la maestra que  no sólo dio luz al  conocimiento, sino que hizo de su existencia una cátedra perpetua  de  civismo.

Interesado por enfatizar tal  heroísmo, me preguntaba ¿Dónde quedarían los restos  mortales de tan distinguida mentora?, ¿Tendrá familiares  que aun vivan?, ¿Será posible  traer a Etchojoa  sus restos  y que descansen en la tierra por la que dio su vida?.

Entonces localicé en el Panteón Yáñez de Hermosillo el lugar donde reposaba la maestra.

Indagué sobre el domicilio del maestro  Manuel de Jesús Carrillo Rodríguez, hermano de nuestra heroína, me dirigí  ante la Sociedad Sonorense de Historia  y ante el Instituto  Nacional de Antropología e Historia   y me fui  enterando que el  camino se  volvía largo.

Luego  me estuve dirigiendo a diversas autoridades municipales y estatales, y fue en esta administración municipal que encabeza el C. Ing. José  Gilberto  Almada Valdez, que encontré eco a estas interrogantes, y  para que hoy estemos aquí reunidos, rindiendo pleitesía a quien, olvidándose de sí misma, entregó su existencia por la niñez etchojoense.

Hoy a 57 años de esa tragedia, siento que este aniversario es diferente, pues  la maestra Rafaela Rodríguez Sanders ha llegado de nuevo  a su Etchojoa, pero esta vez para quedarse  por siempre entre nosotros.

Ha sido nuestra por más de medio siglo y estará ofreciendo diariamente para su pueblo,  un ejemplo que ilumina conciencias y construye valores.

Muchas gracias.

Correo:  arnoldo_ramirez52@hotmail.com