martes, 1 de febrero de 2011

Cajemenses al grito del miedo

 Por Aureliano R. Candelas

Corría el mes de octubre de 1938, cuando miles de personas de varias ciudades de la Unión Americana entraron en pánico al escuchar por la emisora CBS que aterrizaban en la tierra los marcianos.
Y aunque se trataba de una adaptación de la novela La Guerra de Dos Mundos de Herbert George Wells y así le fue advertido a la audiencia, no impidió que se produjera una histeria en masa.
Eran los tiempos del reinado de la radio como medio de comunicación,  donde aún se desconocía su operación y al mismo tiempo impedía al ciudadano común saber las formas de manipulación posibles.
Pues bien, algo así pasó en Cajeme el pasado jueves 27 de enero, cuando en 16 planteles fueron advertidos de que el crimen organizado sembraría la violencia y a partir de ahí se sembró, hay que decirlo, el terror en la población.
Lo que vivimos en las calles fue una mezcla de pavor, miedo, angustia, pero en el fondo además nos mostró una debilidad como sociedad, pues si bien se realizan simulacro para otras contingencias antes el crimen organizado no hay ruta por seguir.
Por su parte, las autoridades salieron tarde, tratando de minimizar los hechos y sin el sustento debido al momento de hablar ante los medios y mientras pedían calma a los ciudadanos se apertrechaban con policías.
Y es que una premisa del rumor es que el gobierno no tiene control sobre el mismo, pero si “prendió” es porque hay las mínimas condiciones para creerlo y ahí están las 30 mil muertes de la guerra contra narco en sus distintas expresiones.
Una de las lecciones  que nos deja el evento es el fenómeno actual de las llamadas redes sociales y poder ubicarlas en su justa dimensión, pues con el manejo irresponsable de los datos contribuyó al efecto de “bola de nieve”.
Tanto en Facebook como en Twitter hubo versiones como días tiene el año: que ya dispararon contra tal plantel o el Ejército busca una bomba en otro y hasta que el ataque era para amedrentar al equipo de beis bol de casa.   
El medio es el mensaje, nos sentenció hace décadas Marshall Mc Luhan y por lo mismo siempre hay que estar muy pendientes de lo que informan estos reporteros “ciudadanos” que tienen más voluntad que rigor en el oficio.
Ojalá que el triunfo de los Yaquis, que alivianó el mal sabor de boca que dejó el crimen organizado, no termine por sepultar la conciencia de la necesidad de hacer un frente común para recuperar la tranquilidad que merecen nuestras familias.
Es cuanto.

Correo: arinconazo@hotmail.com